La ropa era todo un cuento. Se hacía una eternidad la espera para la gran noche. Ahora se me pasa tan rápidisimo, no me doy ni cuenta y ya es 24. Eso es un cuento de edad, no de emoción o menos espíritu navideño, porque ese espirítu pasen o no en mí y en mi familia los años este vive y estoy segurísima que no acabará así de facil.
24.12.08
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